¿Cuánto ingresa el Sporting por abonos y taquilla frente a lo que cobra por televisión?
- Publicado
- Sección
- General
- Firma
- pabloc

Eldense en El Molinón, martes de febrero, nada en juego, veinte mil personas en la grada. Traducido a caja: en Segunda, los abonos y las taquillas le dan al Sporting una cifra del mismo orden que el reparto de televisión —cada bloque, unos cinco millones largos—, mientras que en Primera la tele multiplicaría por diez a la grada.
¿Cuánta gente paga de verdad por ver al Sporting en Segunda?
El Molinón tiene un aforo de 29.538 localidades. El club viene anunciando cada verano cifras de abonados por encima de los 20.000, con máximos recientes que han pasado de los 24.000, y la asistencia media de la categoría lo coloca temporada tras temporada en el grupo de cabeza junto a Zaragoza, Deportivo, Racing y Málaga. Es decir: entre dos tercios y tres cuartos del estadio están vendidos antes de que empiece la competición, con el equipo peleando por el ascenso o peleando por no mirar hacia abajo.
Para hacerse una idea de lo que significa ese número, conviene sacarlo de Segunda:
- Los abonados del Sporting son más que el aforo completo de Butarque (unas 12.400 localidades).
- Más que el aforo completo de Montilivi (unas 14.500).
- Más que el aforo completo de Vallecas (unas 14.700).
- Prácticamente el aforo entero de Mendizorroza (unas 19.800).
Cuatro estadios de Primera que, llenos hasta la bandera, no llegan a la gente que el Sporting tiene ya pagada en julio.
¿Cuánto dinero son veinte mil abonados?
Aquí hay que hacer la cuenta con los números en la mano, sin adornos. Los abonos del Sporting van desde tarifas muy baratas para infantiles y jubilados hasta los sectores de tribuna, que se van a varios cientos de euros. Si se toma un precio medio conservador de 250 euros por abonado y se aplican 20.000 abonados, salen cinco millones de euros brutos. De ahí hay que descontar el IVA, que es el 21%: quedan algo más de cuatro millones netos.
A eso se le suma la taquilla suelta de cada jornada —los que no son abonados, la afición visitante, las entradas de día de partido en los encuentros grandes— y algún ingreso asociado a la explotación del estadio. Con veintiún partidos en casa y un remanente de aforo de entre cinco y nueve mil localidades por jornada, el bloque completo de la grada se mueve razonablemente entre cinco y siete millones de euros al año. No es una cifra auditada partida a partida: es el orden de magnitud que sale de multiplicar lo que se sabe.
¿Cuánto le paga la televisión a un club de Segunda?
Muchísimo menos de lo que la gente supone. El reparto de los derechos audiovisuales está regulado por el Real Decreto-ley 5/2015, y ahí Segunda tiene asignado el 11% del dinero que generan las dos categorías. Ese 11% se reparte entre veintidós clubes con tres criterios: la mitad a partes iguales, un cuarto por resultados deportivos de las últimas temporadas y otro cuarto por implantación social. Un club de Segunda sin ayudas al descenso se mueve, según la temporada y su posición en esos criterios, en el entorno de los cuatro a seis millones de euros.
El Sporting lleva desde 2017 en la categoría. Las ayudas al descenso, que amortiguan la caída de los recién bajados durante las primeras campañas, hace mucho que desaparecieron de sus cuentas. Cobra el cheque de un club de Segunda a secas. Con un detalle a favor: ese cuarto de implantación social se calcula, entre otras cosas, con los ingresos de taquilla y las audiencias. La afición que llena El Molinón no solo paga su abono, también empuja hacia arriba la parte variable del reparto televisivo.
¿Cómo queda el reparto, entonces?
| Fuente | Sporting en Segunda | Club medio de Primera |
|---|---|---|
| Abonos y taquilla | 5–7 M€ | 5–12 M€ |
| Reparto audiovisual | 4–6 M€ | 45–70 M€ |
| Peso de la grada sobre esos dos bloques | en torno al 50% | 10–15% |
| Aforo del estadio | 29.538 | muy variable (12.000–60.000) |
Son órdenes de magnitud, no cuentas auditadas línea a línea. Pero la proporción se sostiene: en Segunda, la mitad del dinero ordinario del Sporting lo pone quien cruza el torniquete. En Primera, esa misma grada quedaría reducida a la décima parte de la ecuación.
¿Qué cambiaría si el Sporting sube?
El salto es brutal en un lado y modesto en el otro. El cheque audiovisual pasaría de unos cinco millones a una cifra diez o doce veces mayor, porque el club más pequeño de Primera cobra por encima de los cuarenta millones. Los ingresos de grada, en cambio, subirían poco: el aforo es el que es, los abonos se encarecerían algo y quedaría margen para vender las localidades que hoy no se venden, pero no hay veinte mil butacas nuevas esperando. La afición ya está dando casi todo lo que puede dar.
Eso explica dos cosas a la vez. Por qué el club aguanta en Segunda una estructura que muchos rivales no podrían sostener, y por qué cada año en Segunda tiene un coste de oportunidad que no se arregla vendiendo más abonos.
¿De qué depende que el año que viene sean más o menos?
De tres cosas concretas, por este orden. Primera: cómo acabe el equipo en mayo, porque las renovaciones de junio se firman con la clasificación reciente en la cabeza. Segunda: la política de precios, que el club decide y que puede subir la caja o hundir el número de abonados. Y tercera: los rivales del calendario, porque la taquilla suelta de un Sporting–Deportivo no se parece a la de un miércoles contra un recién ascendido.
Los dos primeros los maneja el club. El tercero lo decide el sorteo.