Joaquín y los que más veces se vistieron de rojiblanco: la lista de partidos oficiales
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Primavera de 1992. Joaquín Alonso sale a El Molinón con treinta y cinco años y diecisiete temporadas a la espalda, y la grada sabe lo que pasa aunque nadie lo diga en voz alta: se acaba algo. Había llegado a la primera plantilla en 1975 siendo un chaval nacido en Oviedo (sí, en Oviedo, y que nadie se haga el sorprendido) y se marchaba sin haber jugado en otro club profesional. Cuando colgó las botas tenía 644 partidos oficiales con el Sporting. Nadie ha llegado más lejos y, a estas alturas, cuesta imaginar que alguien lo haga.
De esos 644, 479 fueron en Primera. Ese número explica mejor que cualquier otro qué Sporting le tocó vivir: el de los subcampeonatos, el de las noches europeas, el que miraba a la cara a Madrid y Barça en casa. Joaquín vio un único año en Segunda, el de la temporada 76-77, y en cuanto el equipo volvió arriba ya no se movió de allí.
El club de los trescientos
Para comparar épocas hay que elegir una vara de medir que valga para todas. La más limpia es la Liga, sumando Primera, Segunda y las promociones, porque las Copas de los años cuarenta no se parecen a las de los ochenta y las cifras de partidos oficiales no están igual de bien documentadas para todos. Con esa vara, catorce jugadores han pasado de los trescientos partidos de Liga con el Sporting:
| Jugador | Partidos de Liga | Años en el club |
|---|---|---|
| Joaquín | 514 | 1976-1992 |
| Quini | 441 | 1968-1980 y 1984-1987 |
| Manuel Jiménez | 420 | 1979-1991 |
| Jesús Castro | 417 | 1967-1984 |
| Ablanedo II | 401 | 1982-1999 |
| Manuel Mesa | 339 | 1975-1987 |
| Armando Medina | 321 | 1951-1966 |
| Pepe Ortiz | 321 | 1949-1963 |
| Tati Valdés | 316 | 1965-1979 |
| Cundi | 310 | 1974-1976 y 1977-1989 |
| Rafel Sastre | 309 | 2001-2011 |
| Tamayo | 306 | 1940-1955 |
| Roberto Canella | 306 | 2006-2014 y 2015-2019 |
| Ciriaco Cano | 301 | 1971-1983 |
Los años de la tabla, en las fichas de los jugadores, cuentan solo la Liga. Por eso los de Joaquín empiezan en 1976 aunque debutara un año antes en otra competición, y por eso los 514 se quedan lejos de los 644: la diferencia son la Copa, la UEFA y la Copa de la Liga de los ochenta. Si miramos los partidos oficiales, Jiménez se va a 534, y es el único que se ha acercado a Joaquín.
En qué categoría se jugaron
La tabla se lee de otra manera cuando se fija uno en las fechas. La parte de arriba es el Sporting de Primera casi sin pausa. Manuel Jiménez, gallego de Vilagarcía que llegó desde el Deportivo Gijón en 1979, jugó sus 420 partidos de Liga en Primera, con al menos treinta por temporada durante trece cursos seguidos. Castro, el portero, y Ablanedo, que heredó su sitio, jugaron también casi todo en la máxima categoría; a Ablanedo solo le tocó bajar a Segunda en su último año, el del descenso de 1998.
Más abajo hay otro Sporting. Medina, Ortiz y Tamayo jugaron en los años cuarenta, cincuenta y sesenta, cuando el club pasaba en Segunda temporadas enteras, con alguna visita a Primera de por medio. Entre 1958 y 1970 el Sporting no pisó la Primera, y eso cae de lleno en la carrera de Medina. Rafel Sastre es el caso moderno: llegó en 2001 a un equipo de Segunda que tardó siete años en subir, y vivió el ascenso de 2008 y tres temporadas en Primera después. Canella reparte sus partidos entre las dos categorías, como el Sporting de su época.
Los de casa
La lista también tiene mucho de Gijón. Joaquín, Cundi, Ablanedo y Canella se hicieron en la cantera rojiblanca; los dos últimos son ya de la generación de Mareo, que se inauguró en 1978. Jiménez no salió de casa, pero tampoco vino de lejos: el Deportivo Gijón está a un paseo. Quini llegó del Ensidesa de Avilés y Sastre, de fuera de Asturias. Los cuatro primeros puestos están ocupados por futbolistas que ya estaban en el Sporting a finales de los setenta, y eso dice tanto de aquella plantilla como de lo que vino después: desde que Ablanedo se retiró en 1999, solo Sastre y Canella han entrado en el club de los trescientos.
Canella es el último que lo hizo, y su carrera enseña lo difícil que se ha vuelto. Necesitó dos etapas y doce temporadas para pasar de trescientos. El fútbol de ahora no ayuda: hay rotaciones, cesiones, traspasos en cuanto un canterano despunta y contratos de dos años. Mareo sigue sacando futbolistas, y la tabla de traspasos lo demuestra, pero a muchos los vende antes de que puedan echar raíces.
¿Alguien de la plantilla actual?
Si alguien puede, tiene que ser de casa. En el vestuario de Larcamón hay dos canteranos con varias temporadas en el primer equipo: Guille Rosas, lateral derecho, y Nacho Martín, mediocentro nacido en 2002. Los dos son titulares habituales y los dos tienen la edad de su parte. Pero ninguno se acerca todavía a los trescientos, y hacer las cuentas da algo de vértigo: con una Segunda de 42 jornadas y jugando casi todo, a cualquiera de ellos le harían falta varias temporadas más sin lesiones importantes, sin que llegue una oferta que el club no pueda rechazar y sin que el siguiente entrenador prefiera a otro.
A Nacho Martín se le ve más cerca porque es más joven y tiene un puesto que se juega con regularidad. Si sigue en Gijón hasta los treinta, el club de los trescientos es un objetivo realista. Lo de Joaquín es otra cosa. Para llegar a sus 644 partidos oficiales habría que sumar dieciséis o diecisiete temporadas aquí, y por ahora nadie en el vestuario apunta a tanto.
Mientras tanto, el nombre de arriba sigue siendo el de aquel chaval de Oviedo que debutó en 1975 y nunca quiso otra camiseta.